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El fin de la fiesta descontrolada: Málaga impone mano dura en las calles más ruidosas

Descubre cómo la Policía Local de Málaga ha cercado el ruido y el botellón con decenas de multas en el Centro, Teatinos y Carretera de Cádiz.

El fin de la fiesta descontrolada: Málaga impone mano dura en las calles más ruidosas

El equilibrio entre el ocio nocturno y el descanso vecinal ha alcanzado un punto de máxima tensión en la Costa del Sol. Salir de fiesta, cantar a pleno pulmón en mitad de la noche o tomar una copa en la calle ya no sale gratis en la capital malagueña. En un esfuerzo sin precedentes por recuperar el orden urbano, las fuerzas de seguridad han desplegado un blindaje absoluto sobre las zonas más calientes de la movida nocturna.

Golpe definitivo al incivismo en el Centro, Teatinos y Carretera de Cádiz

La Policía Local de Málaga ha cerrado una semana de intensa actividad con un balance contundente: 63 denuncias tramitadas en materia de control de ruidos y convivencia ciudadana. Los agentes de seguridad no han dado tregua, realizando un total de 278 intervenciones estratégicas concentradas en el Centro Histórico y en los distritos de Teatinos y Carretera de Cádiz.

El despliegue se ha saldado con 50 personas físicas sancionadas y 13 establecimientos públicos denunciados por diversos incumplimientos de las normativas municipales. Las autoridades buscan erradicar comportamientos que alteren la paz comunitaria, vigilando tanto el comportamiento individual en la vía pública como las actividades molestas en el interior de los domicilios.

«Las multas por contaminación acústica pueden alcanzar los 300.000 euros en los casos más graves, mientras que las infracciones de convivencia parten de un mínimo de 300 euros.»

Gritos nocturnos y necesidades fisiológicas: el mapa de las sanciones

La paciencia de los vecinos tiene un límite, y el mapa de las denuncias por ruidos refleja la escala del problema. Un total de 20 personas fueron sancionadas por contaminación acústica, de las cuales 13 fueron sorprendidas cantando o profiriendo gritos en puntos neurálgicos como las calles Calderería, Císter, Granada o la transitada Tomás Echeverría.

Por otro lado, la Ordenanza de Convivencia Ciudadana ha dejado un rastro de 30 sanciones adicionales. El consumo de alcohol en zonas no autorizadas (botellón) sumó 15 multas, localizadas especialmente en la plaza Pepe Mena y las calles Mosquera y San Pedro de Alcántara. Asimismo, 11 personas fueron cazadas in fraganti haciendo sus necesidades fisiológicas en la vía pública, un comportamiento perseguido con especial severidad por romper los estándares de higiene urbana.

Inspecciones radicales a locales comerciales y terrazas

El foco de la Policía Local no solo se ha centrado en los transeúntes. Los negocios de hostelería han sido objeto de un riguroso examen. De las 45 intervenciones en locales, se detectaron graves irregularidades, incluyendo cinco locales que carecían completamente de licencia de apertura o declaración responsable, música que trascendía al exterior y venta no autorizada de alcohol a menores.

En paralelo, el Área de Comercio y Vía Pública ha levantado 19 actas por el uso indebido o la falta de autorización en terrazas. Las inspecciones han afectado de lleno a zonas gastronómicas clave como Pedregal y la calle Quitapenas en el Distrito Este, el entorno de Tomás Echeverría en Carretera de Cádiz y la calle Eolo en Teatinos. Málaga planta cara de forma definitiva al exceso de ruido para blindar, de una vez por todas, el bienestar de sus ciudadanos.

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