¡Histórico viaje de Jerez a Málaga! El Teatro Villamarta revoluciona la ópera de Donizetti con un sorprendente toque andaluz
El Teatro Villamarta desembarca en el Teatro Cervantes de Málaga con una rompedora y luminosa versión marinera de 'La hija del regimiento'.
Las fronteras del arte y de la geografía se difuminan este fin de semana en la Costa del Sol. El prestigioso Teatro Villamarta traslada su magia y potencial creativo hasta el Teatro Cervantes de Málaga para poner en escena su aplaudida producción de la ópera ‘La hija del regimiento’, la mítica obra maestra cómica de Gaetano Donizetti. Con funciones programadas para los días 22 y 24 de mayo, esta propuesta promete conquistar al público a través de la frescura de su elenco y una arriesgada pero brillante puesta en escena.
Una audaz mirada al Sur: Del Tirol a la costa andaluza
La gran genialidad de este montaje radica en su contextualización visual y geográfica, ideada por el director de escena Javier Hernández. El libreto original, concebido para desarrollarse entre las frías e imponentes montañas de El Tirol, da un giro radical para sumergir al espectador en la calidez y el tipismo de un pueblo marinero puramente andaluz.
A pesar del cambio de paisaje, la producción se mantiene estrictamente fiel al marco histórico original: los primeros compases del siglo XIX, en plena invasión de las tropas de Napoleón Bonaparte en Europa. Esta reinvención da como resultado una Andalucía ocupada por el ejército francés durante los albores de la Guerra de Independencia, capturando la esencia previa al estallido de la cólera popular.
A raíz de esta transposición costera, el montaje introduce reajustes sumamente originales que potencian la comicidad intrínseca de la obra:
- Soldados reconvertidos: Los miembros del regimiento del ejército francés se transforman visualmente en marineros.
- Nobleza local: Los solemnes personajes de la aristocracia pasan a ser terratenientes e hidalgos plenamente españoles.
- Dinamismo escénico: Los textos hablados propios de la ópera cómica francesa se reducen al mínimo exponente para agilizar el ritmo y conectar de forma directa con el espectador moderno.
Optimismo, tolerancia y un elenco vocal de primerísimo nivel
Más allá del trasfondo bélico de la ocupación, la producción del coliseo jerezano pone el foco en el optimismo y la alegría desbordante que caracterizan al libreto clásico de Jules-Henry Vernoy de Saint-Georges y Jean François Alfred Bayard. El montaje destaca cómo la tolerancia y el amor hacen posible el entendimiento mutbre los seres humanos, incluso en los contextos más hostiles.
«Hemos hecho una mirada al Sur a la hora de afrontar este montaje. El espectáculo rezuma un argumento muy ligero y de vodevil, donde el lado positivo de la vida se pone de manifiesto en la tolerancia que hace posible la relación entre los protagonistas, incluso en ambientes tan hostiles como el de la guerra.»
El peso musical de la propuesta recae en un reparto de voces jóvenes y consolidadas de la lírica actual. La soprano Rocío Pérez encarna a la vitalista Marie, acompañada por el tenor Juan de Dios Mateos en el exigente rol de Tonio, famoso en todo el mundo por su temible sucesión de do de pecho. Completan el brillante elenco artístico Javier Franco como Sulpice, Marina Pardo en el rol de la Marquesa de Berkenfield y Luis Pacetti como Hortensius. En el foso, el maestro Salvador Vázquez asume la dirección musical al frente de la Orquesta Filarmónica de Málaga, asegurando una interpretación vibrante y fiel al belcantismo de Donizetti.




