¿Truco estadístico de García-Pelayo? Las cifras del centro de Jerez abren dudas sobre su recuperación
El Ayuntamiento anuncia 1.859 habitantes más, pero la delimitación de 22 secciones censales plantea dudas sobre el crecimiento real del casco histórico.
¿Truco estadístico de García-Pelayo? Las cifras del centro de Jerez abren dudas sobre su recuperación
La recuperación del centro histórico de Jerez que reivindica la alcaldesa, María José García-Pelayo, se enfrenta a una cuestión fundamental: ¿han aumentado realmente los vecinos del casco histórico o las cifras responden a un ámbito territorial más amplio? Los datos difundidos por el Ayuntamiento reflejan un incremento importante de población, pero la delimitación utilizada exige explicaciones antes de atribuir ese resultado a la política municipal de recuperación residencial.
Según la nota de prensa municipal del 6 de octubre de 2026, el ámbito denominado Jerez Centro alcanza los 27.596 habitantes, frente a los 25.737 contabilizados en 2025. El Gobierno local presenta la diferencia de 1.859 residentes como un crecimiento del 7,22 %.
Sin embargo, el propio comunicado municipal explica que el recuento incluye 22 secciones censales y no únicamente el recinto histórico intramuros. También incorpora barrios como Santiago, San Miguel, San Pedro y Madre de Dios. Por tanto, la cifra representa un territorio que abarca distintas zonas vinculadas al centro y no permite atribuir automáticamente todo el aumento al casco histórico en su sentido más estricto.
La delimitación territorial, en el centro de la polémica
La principal duda consiste en saber si las cifras de 2025 y 2026 corresponden exactamente al mismo territorio. Si ambos recuentos utilizan las mismas secciones censales, el incremento debe analizarse como una variación de la población empadronada dentro de ese ámbito. En cambio, si se incorporaron nuevas zonas o se modificaron los límites, una parte de la diferencia podría explicarse por el cambio de perímetro.
Esta posibilidad resulta relevante porque ampliar el espacio contabilizado puede elevar el número total de habitantes sin que se produzca un crecimiento equivalente dentro del casco histórico tradicional. Además, los barrios incluidos tienen sus propias dinámicas residenciales y deben estudiarse por separado para conocer dónde se concentra realmente la evolución demográfica.
La cuestión no es menor. Si el Gobierno municipal presenta el aumento como un éxito de la recuperación del centro, debe explicar qué parte del crecimiento se produce en las calles históricas y qué parte corresponde al conjunto de barrios incluidos en el ámbito estadístico.
Por ahora, las cifras publicadas no bastan para demostrar que el Ayuntamiento haya cambiado el perímetro entre ambos ejercicios. No obstante, tampoco permiten despejar las dudas sin una comparación detallada de las secciones censales y de los criterios aplicados en cada año.
García-Pelayo reivindica la recuperación, pero faltan explicaciones
La alcaldesa ha vinculado la actuación de su Gobierno con la mejora y recuperación del casco histórico. En agosto de 2025, al presentar los datos generales del padrón municipal, también destacó las medidas destinadas a impulsar la rehabilitación y la llegada de nuevos residentes al centro, incluida la previsión de nuevas viviendas mediante actuaciones sobre inmuebles municipales.
Sin embargo, una variación estadística no demuestra por sí sola que esas políticas hayan provocado el crecimiento anunciado. Para establecer esa relación habría que conocer la evolución de cada zona, las viviendas que han recuperado su uso residencial y los cambios registrados en el número de residentes habituales.
Además, la controversia ha llegado al debate político local. La responsable socialista del área del centro histórico, Irene Canca, ha cuestionado públicamente los datos municipales y la delimitación utilizada, reclamando mayor transparencia. Estas críticas deben contrastarse con la documentación estadística, pero ponen de relieve la necesidad de que el Ayuntamiento explique sus cálculos.
Por ello, la alcaldesa y su Gobierno deben ofrecer información verificable que permita distinguir entre los resultados de sus políticas y los efectos derivados del territorio escogido para elaborar la estadística. Presentar el porcentaje sin explicar esas diferencias puede generar una impresión incompleta sobre la recuperación residencial.
Las cifras del centro no deben confundirse con las del INE
También es necesario distinguir la población de Jerez Centro de la correspondiente al conjunto del municipio. El Instituto Nacional de Estadística sitúa en 213.634 habitantes la población oficial de Jerez a 1 de enero de 2025. Esa cifra municipal no sirve, por sí sola, para confirmar cuántos vecinos viven en el casco histórico.
Además, existe otra diferencia que conviene aclarar. En agosto de 2025, el Ayuntamiento anunció que el padrón municipal de 2024 alcanzaba los 214.844 habitantes, mientras que la serie oficial del INE recoge 213.688 para ese año. Son cifras que requieren identificar correctamente su referencia temporal y su metodología antes de compararlas.
En consecuencia, para comprobar la evolución del centro no basta con contraponer el total municipal del INE con el dato de Jerez Centro. Es necesario disponer de estadísticas desglosadas por sección censal y comprobar que los límites territoriales coinciden en ambos periodos.
Transparencia para comprobar los méritos que reivindica el Gobierno local
El Ayuntamiento puede despejar las dudas publicando los datos de población de cada una de las 22 secciones censales en 2025 y agosto de 2026. Asimismo, debería facilitar los mapas de delimitación de ambos ejercicios y explicar cualquier modificación metodológica que afecte a la comparación.
Con esa información se podría determinar cuántos residentes ha ganado cada barrio, qué evolución registra el recinto intramuros y si el crecimiento se concentra en zonas periféricas del ámbito Jerez Centro. También permitiría comprobar si el aumento coincide con una recuperación de las viviendas habituales y no únicamente con una variación del padrón.
La pregunta que plantea esta controversia es directa: ¿está recuperando Jerez su centro histórico o se está presentando como recuperación del casco antiguo el crecimiento de un territorio más amplio? Los datos disponibles no permiten dar por demostrada una manipulación estadística, pero sí justifican exigir explicaciones claras.
Si García-Pelayo quiere reivindicar este resultado como un mérito de su gestión, la transparencia debe acompañar al anuncio. Publicar las cifras desglosadas y explicar el perímetro permitiría valorar la evolución real de los barrios sin confundir un aumento estadístico con una recuperación residencial demostrada.



