Fichajes fantasmas: Testigos denuncian a este medio el presunto ausentismo laboral en el Ayuntamiento de Jerez

Testimonios internos revelan cómo varios empleados municipales eluden sus jornadas mediante fichajes cruzados para realizar actividades privadas.

Fichajes cruzados y turnos vacíos en diferentes delegaciones

Una cadena de testimonios y documentación interna recibida en la redacción de este medio destapa un presunto fraude horario en el ayuntamiento, donde trabajadores municipales eluden sistemáticamente sus turnos laborales mediante el intercambio concertado de tarjetas de acceso. La maniobra, ejecutada con el encubrimiento directo de otros compañeros de departamento, consiste en validar la entrada y salida de personal ausente frente a los terminales biométricos y lectores magnéticos. Esta práctica permite que varios empleados abandonen impunemente sus puestos oficiales en dependencias municipales de la provincia para atender negocios privados o resolver recados cotidianos mientras perciben su salario público íntegro.

Los avisos describen una rutina perfectamente coordinada entre pequeños grupos de trabajadores. Un único empleado acude a primera hora a la sede correspondiente portando varias tarjetas identificativas ajenas. Pasa cada una de ellas por el lector reglamentario y deja constancia informática de una jornada que jamás llega a realizarse. Horas más tarde, el mismo cómplice o un tercer involucrado repite la operación para registrar la salida, completando sobre el papel una presencia intachable que contrasta con despachos vacíos y mostradores desatendidos.

El modus operandi tras el fraude horario en el ayuntamiento

Las fuentes consultadas detallan cómo esta complicidad interna dinamita los mecanismos de control laboral que la administración andaluza implanta para fiscalizar el rendimiento de sus servicios. Lejos de responder a emergencias puntuales o imprevistos de fuerza mayor, las ausencias responden a un esquema continuado en el tiempo.

Los hechos se dan principalmente para salir antes de los puestos de trabajos o para ausentarse durante días de sus puestos de trabajo.

Segundos empleos y ocio a costa del contribuyente

La gravedad del asunto aumenta al analizar el destino que estos trabajadores dan al tiempo sustraído a la administración. Lejos de permanecer en sus domicilios por indisposiciones de salud, varios de los implicados aprovechan esta impunidad horaria para desempeñar una segunda actividad profesional remunerada en el sector privado, incurriendo en claras incompatibilidades legales tipificadas en el régimen disciplinario de la función pública.

Otros casos reportados corresponden a gestiones tan banales como compras personales en horario de máxima afluencia comercial, citas en centros deportivos o visitas prolongadas a cafeterías durante la mañana. Todo ello ocurre mientras la ciudadanía soporta demoras generalizadas en la tramitación de expedientes, solicitudes de licencias y atención presencial en las ventanillas de información.

La indignación entre los trabajadores que sí cumplen

La situación ha terminado estallando internamente debido al malestar que genera entre los propios empleados públicos que acuden fielmente a su puesto cada mañana. Son estos profesionales cumplidores quienes asumen la sobrecarga de trabajo generada por los compañeros ausentes, atendiendo llamadas que nadie responde y despachando documentos pendientes para evitar el colapso del servicio.

Las denuncias recibidas exigen una auditoría exhaustiva sobre los lectores de control de accesos y la revisión de las cámaras de seguridad que vigilan los tornos de entrada. La administración local se enfrenta ahora a la urgencia de investigar estas irregularidades que no solo lesionan las arcas públicas gaditanas, sino que arrastran el prestigio de toda la plantilla municipal.

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