Polémica en San Fernando: 12.409 euros a la basura
Indignación vecinal ante el despilfarro de los impuestos. El gobierno tira miles de euros en pañoletas de feria en lugar de reutilizarlas.
El indignante derroche en San Fernando: 12.409 euros de nuestros impuestos directos a la basura
Los ciudadanos de San Fernando están cansados de presenciar cómo el esfuerzo de nuestro trabajo diario se esfuma en decisiones incomprensibles. Mientras nuestras calles, barrios y servicios públicos siguen acumulando necesidades urgentes que esperan respuesta desde hace años, han sido testigos de un nuevo episodio de despilfarro que roza lo doloroso. El actual gobierno del PSOE, liderado por Patricia Cavada, ha permitido que las tradicionales pañoletas de la feria —aquellas que identifican con orgullo el nombre de cada una de nuestras casetas— terminen literalmente en la basura.
Una factura pagada por todos los isleños
No estamos hablando de un gasto menor. La factura de estos adornos ascendió a la friolera de 12.409 euros. Un dinero que salió directamente del bolsillo de los contribuyentes isleños, de las familias que mes a mes hacen malabares para llegar a fin de mes y cumplir con sus obligaciones tributarias. En lugar de apostar por un modelo de gestión lógica, donde este costoso material se almacene, se conserve y se reutilice para las próximas ediciones de la feria, la decisión ha sido el desecho inmediato.
¿Qué se podría hacer con 12.409 euros en San Fernando?
La indignación de los vecinos no nace únicamente del hecho de tirar unas telas decorativas, sino de la falta de empatía hacia las verdaderas prioridades de la ciudad. Con ese importe, se podrían haber atendido múltiples frentes:
- Mejoras urgentes en el mantenimiento de parques y zonas infantiles que se encuentran deteriorados.
- Ayudas directas a los pequeños comercios locales que luchan por mantener sus persianas abiertas.
- Inversiones en limpieza viaria y adecuación del mobiliario urbano en las barriadas periféricas.
- Fondos de emergencia para las familias isleñas en situación de mayor vulnerabilidad.
El respeto por el dinero de los contribuyentes
En el imaginario de algunos políticos parece haberse instalado una premisa muy peligrosa. Quizá sigan pensando, como aquella dirigente socialista que un día afirmó sin reparos que el dinero público «no es de nadie». Desde las calles de La Isla defienden, con firmeza y convicción, exactamente lo contrario.
Administrar el presupuesto municipal no consiste simplemente en gastar por gastar para cubrir un evento efímero, sino en planificar con visión de futuro. Tirar a la basura bienes que están en perfecto estado y que han costado miles de euros es una falta de respeto al trabajo de quienes sostienen las arcas públicas. La sostenibilidad que tanto se predica en los discursos oficiales debería empezar por el ejemplo institucional: reutilizar, conservar y optimizar los recursos.
Exigimos un cambio de actitud
Los isleños no pedimos imposibles, tan solo exigimos una gestión caracterizada por la transparencia y el sentido común. Queremos una ciudad donde cada euro gastado sea una inversión de futuro y no un capricho de usar y tirar. Es hora de que el gobierno local escuche la voz de la calle y comprenda que la administración del erario público requiere una austeridad bien entendida y un profundo respeto por el sudor de sus ciudadanos. El despilfarro no puede ni debe ser la norma en San Fernando.




