La Virgen de Guadalupe vuelve a procesionar por Sevilla después de once años
La Patrona de Úbeda recorrió las calles sevillanas el 24 de octubre, acompañada por numerosos devotos y la Agrupación Musical Santa Cecilia.
La Virgen de Guadalupe vuelve a procesionar por Sevilla después de once años
La Santísima Virgen de Guadalupe, Patrona de Úbeda, volvió a recorrer las calles de Sevilla el pasado 24 de octubre, después de once años de ausencia. La procesión de gloria congregó a numerosos fieles y devotos que acompañaron a la imagen durante una tarde marcada por la emoción y el fervor mariano. Además, la celebración permitió renovar los vínculos entre la devoción ubetense y sus seguidores en la capital hispalense.
La jornada comenzó a las 18:00 horas en la Iglesia de la Misericordia, desde donde partió la venerada imagen. A sus puertas aguardaban fieles que deseaban presenciar una salida especialmente esperada. Así, la Virgen volvió a encontrarse con sus devotos en las calles de la feligresía, en una celebración que combinó solemnidad, música y oración.
Un regreso esperado durante once años
La procesión tuvo un significado especial por el tiempo transcurrido desde la anterior salida. Durante once años, los devotos de la Patrona de Úbeda habían esperado este reencuentro con la imagen en las calles sevillanas. Por ello, la celebración adquirió un carácter especialmente emotivo para quienes mantienen viva esta advocación mariana lejos de su ciudad de origen.
La devoción a la Virgen de Guadalupe constituye un vínculo religioso entre Úbeda y Sevilla. Aunque la imagen es venerada como Patrona de la ciudad jiennense, también reúne a fieles en la capital andaluza. De este modo, la procesión permitió expresar públicamente una devoción compartida por distintas generaciones.
Visitas a residencias de mayores y comunidades religiosas
Uno de los momentos más destacados del recorrido llegó con las visitas a las residencias de mayores. Allí se vivieron encuentros de especial cercanía entre la Virgen y las personas que aguardaban su paso. Además, la procesión permitió compartir la celebración con residentes y comunidades que participaron en las muestras de devoción.
La imagen también visitó a las comunidades religiosas de las Franciscanas, las Hermanas del Espíritu Santo y las Hermanas de la Cruz. En estos encuentros se sucedieron las oraciones, los cantos y las ofrendas florales. Asimismo, religiosos y fieles pudieron acercarse a la imagen en momentos de recogimiento.
El itinerario incluyó igualmente estaciones ante la capilla de la Divina Pastora y la parroquia de San Pedro y San Juan Bautista. En ambos enclaves se vivieron nuevas muestras de cariño hacia la Patrona de Úbeda. Así, la procesión fue enlazando distintos espacios religiosos y sociales de la feligresía.
Las visitas permitieron que la celebración llegara también a quienes viven o desarrollan su actividad en estas instituciones. Por otra parte, la participación de representantes de las hermandades reforzó el carácter comunitario de la jornada. Los encuentros estuvieron acompañados de plegarias y expresiones de veneración hacia la Virgen.
José Manuel Palomo dirigió el paso de la Virgen de Guadalupe
La imagen procesionó bajo la dirección del capataz José Manuel Palomo Rodríguez, acompañado por sus auxiliares y su cuadrilla de costaleros. Durante el recorrido, el equipo se encargó de conducir el paso por las calles del barrio. El acompañamiento musical estuvo a cargo de la Agrupación Musical Santa Cecilia de Sevilla.
La formación interpretó un repertorio de carácter mayoritariamente clásico, acorde con la solemnidad de la procesión. Además, sus marchas acompañaron los distintos momentos del itinerario y contribuyeron al ambiente devocional de la tarde.
Una devoción que mantiene unidos a Úbeda y Sevilla
El regreso de la Virgen de Guadalupe a las calles sevillanas tuvo también una dimensión humana y social. La presencia de la imagen ante residencias, comunidades religiosas y templos permitió que distintos colectivos participaran en la celebración. De hecho, estos encuentros figuraron entre los momentos más emotivos de la jornada.
La procesión del 24 de octubre puso fin a una espera de once años para los devotos que deseaban volver a acompañar públicamente a la Patrona de Úbeda en Sevilla. Finalmente, la jornada quedó marcada por el reencuentro con la imagen, las muestras de fe y la participación de las comunidades que la recibieron durante su recorrido.



