Un viernes por la tarde que pudo terminar en tragedia se convirtió en un ejemplo de servicio público. Alrededor de las 18:00 horas, una patrulla de la Guardia Civil de Chiclana fue alertada por los clientes de una cafetería en el centro de la localidad, donde una señora de avanzada edad presentaba síntomas graves de asfixia.
Intervención crítica en un momento de máxima tensión
Al llegar al lugar, los agentes se encontraron con una escena dramática: la mujer presentaba ya un tono azulado en el rostro y se encontraba prácticamente inconsciente. A su lado, su hija sufría un fuerte estado de nervios ante la gravedad de la situación.
Sin perder un segundo, los guardias civiles tomaron el control de la situación. Mientras coordinaban la llegada de la ambulancia a través del servicio de emergencias 112, comenzaron a realizar de forma inmediata la maniobra de Heimlich.
Reanimación y traslado al Hospital de Puerto Real
Tras varios minutos de maniobras constantes, los agentes lograron despejar las vías respiratorias de la víctima. De manera evidente, la mujer comenzó a respirar por sí misma y a recuperar su coloración normal, estabilizándose antes de que llegaran los equipos médicos.
Una vez personados los servicios sanitarios, los agentes colaboraron en el apoyo para el traslado urgente al Hospital de Puerto Real. Según los últimos informes, la paciente ha quedado ingresada y estabilizada, encontrándose ya fuera de peligro.
Reconocimiento a la profesionalidad
Tanto los profesionales sanitarios como la hija de la afectada han querido alabar y agradecer públicamente la diligencia, rapidez y profesionalidad de los dos agentes. Su intervención fue determinante para salvar la vida de la mujer en un escenario donde cada segundo contaba.




