El abandono de la Unidad de Pronto Auxilio en Jerez deja en peligro la seguridad ante incendios

Grave situación sobre la falta de material y vehículos obsoletos en la Unidad de Pronto Auxilio de Jerez de la Frontera.

El abandono de la Unidad de Pronto Auxilio en Jerez deja en peligro la seguridad ante incendios

La falta de material de autoprotección y de medios adecuados en la unidad de pronto auxilio jerez pone en grave riesgo la respuesta rápida ante conatos de incendio en las pedanías. A pesar de que la normativa establece que la Junta de Andalucía, a través de INFOCA, debe proporcionar la uniformidad a los integrantes de estos grupos de reacción rápida, la realidad sobre el terreno refleja una situación límite de abandono institucional.

En Jerez de la Frontera, el servicio depende de una agrupación de voluntarios de Protección Civil que opera con un parque móvil completamente obsoleto. Cuentan con un Dacia Duster que supera los kilómetros recomendados y pasa más tiempo en el taller que en servicio, además de una furgoneta Mercedes Vito anticuada cuyo freno de mano se acciona mediante el pie. A esto se suman motocicletas heredadas de la Policía Local, conocidas popularmente como las chinas, que sufren continuas averías, y un puesto de mando desadaptado que termina utilizándose como vehículo logístico y de transporte de mercancías.

Puesto de Mando de Protección Civil actuando en un incendio

Desinterés municipal y retrasos críticos en los bomberos

Desde el Ayuntamiento de Jerez no existen intenciones claras ni directrices definidas sobre las funciones reales de la agrupación. Los intereses económicos entre distintas administraciones eclipsan la encomiable labor de unos voluntarios que restan tiempo a sus familias o a su descanso diario para realizar labores de extinción rápida y detección precoz de incendios.

Esta labor de vigilancia resulta vital debido a la enorme distancia que separa el parque principal de los bomberos de las pedanías jerezanas. Los efectivos del Consorcio Provincial tardan aproximadamente cuarenta minutos en llegar a zonas alejadas como La Barca de la Florida, convirtiendo la intervención de los voluntarios en la única línea de defensa durante los primeros minutos cruciales del fuego.

Un voluntariado asfixiado por las trabas y el miedo

La situación interna de la entidad tampoco favorece su continuidad. Diversos técnicos se oponen abiertamente a la existencia del voluntariado, imponiendo trabas burocráticas e institucionales para la incorporación de nuevos efectivos que eviten el colapso definitivo. El consistorio presume de la agrupación en actos públicos y fotografías oficiales, pero la realidad cotidiana muestra una estructura mermada y prácticamente extinta.

El miedo a represalias y a las amenazas veladas de cierre patronal si se reclaman derechos laborales o materiales silencia a los propios voluntarios, convertidos de forma injusta en un lastre para el equipo de gobierno. Con una población superior a los doscientos mil habitantes, el estado actual del servicio en Jerez contrasta dolorosamente con el de otras agrupaciones provinciales que destacan por su dinamismo, convirtiendo la gestión local en un motivo de profunda preocupación ciudadana.

Artículos relacionados

Botón volver arriba
Publicidad